La selección pedaleó y pedaleó, pero no pasó de las primeras rampas. Se quedó en el momento que las favoritas aceleraron el ritmo, en el momento que debutó en el Campeonato Nacional de Baloncesto en Silla de Ruedas ante la anfitriona y campeona de España, la selección de Aragón. El 26-6 final demuestra que el combinado regional no irrumpió con buen pie. No pudo hacerle frente a un equipo que a la postre terminaría como subcampeón por detrás del País Vasco.
Precisamente, en las semifinales, el conjunto castellano y leonés se cruzó con el combinado vasco, que tampoco tuvo piedad de los rojiblancos. 30-6, y el sueño se esfumaba para desgracia de un equipo que tiene en la Escuela Adaptada de Burgos a su cantera.
En la lucha por el tercer puesto, Madrid -un rival asequible- demostró sus credenciales y apartó a Castilla y León de las medallas. El equipo de Javier Pérez acusó en demasía la falta de altura debajo del aro y eso le condenó.
DOSSIER DE PRENSA